Preparándose para una mamografía РLo que puede usted esperar

El c√°ncer de mama no conoce fronteras y, si bien la mayor√≠a de las mujeres no necesitan o comienzan a hacerse mamograf√≠as hasta los 40 a√Īos o m√°s, si alguna vez cuestiona algo que est√© sucediendo con sus senos, debe discutirlo con su m√©dico. Existen factores de riesgo para contraer c√°ncer de mama, es decir: fumar, anticonceptivos, factores gen√©ticos. Nadie es inmune y tomar el control de la salud de sus senos depende de usted.

A medida que aumenta la concienciaci√≥n sobre el c√°ncer de mama, tambi√©n aumenta la capacidad de la mujer para asumir la responsabilidad tomando medidas preventivas. Los autoex√°menes de rutina y las mamograf√≠as contribuyen en gran medida a detectar el c√°ncer de mama cuando a√ļn se encuentran en las primeras etapas. La detecci√≥n temprana minimiza en gran medida la gravedad del c√°ncer si se detecta y aumenta las posibilidades de supervivencia de la mujer.

Sin embargo, muchas mujeres siguen siendo reacias a tomar la iniciativa y programar una mamografía. Una de las razones se debe al miedo a lo desconocido. Las mujeres que nunca han tenido uno no saben qué esperar.

Este artículo fue escrito pensando en estas mujeres. Describe qué esperar durante una mamografía y le dice cómo prepararse para una. Muchas mujeres que se han mostrado reacias a programar una mamografía se sorprenderán gratamente al saber que el procedimiento en sí no es tan intimidante como se imaginaba.

Comencemos con cómo prepararse para una mamografía. Cuando programe una mamografía, opte por un momento en el que sus senos tengan menos probabilidades de estar sensibles. Suele ser la semana siguiente a la menstruación. Los senos son más propensos a estar sensibles justo antes y durante su ciclo menstrual.

Una vez que haya asegurado una cita, se le indicará que evite el uso de desodorantes, polvos, lociones, cremas o perfumes debajo de los brazos o alrededor de los senos el día de su mamografía. Esto se debe a que las partículas metálicas contenidas en polvos, desodorantes y perfumes pueden ser visibles en la mamografía, lo que hace que los resultados sean confusos.

El día de la prueba, es posible que desee evitar usar joyas, ya que se le pedirá que se las quite para la prueba. También es posible que desee usar un conjunto de dos piezas, ya que tendrá que quitar todo de la cintura para arriba.

Se puede tomar aspirina u otro analgésico de venta libre como Tylenol o ibuprofeno aproximadamente una hora antes de la mamografía para ayudar a aliviar cualquier malestar experimentado durante la prueba.

Una vez que llegue para su examen, se le entregar√° una bata de examen. Se le pedir√° que se quite las joyas, si est√° usando toda la ropa de la cintura para arriba.

Durante el procedimiento, se parar√° frente a una m√°quina de rayos X, dise√Īada espec√≠ficamente para fines de mamograf√≠a. Un t√©cnico colocar√° uno de sus senos en una plataforma que sostiene la pel√≠cula de rayos X. La plataforma se ajustar√° a su altura; el t√©cnico ajustar√° su postura y posicionar√° su cuerpo para una vista sin obstrucciones de su seno.

Es necesario presionar cuidadosamente su seno contra la plataforma mediante el uso de una placa de plástico transparente que se usa para extender el tejido mamario. Esto es fundamental para que los rayos X puedan penetrar en el tejido. Esto puede resultarle incómodo o incluso un poco doloroso. Si la incomodidad es demasiado grande, informe al técnico.

Durante la exposición a los rayos X, se le pedirá que se quede quieto y contenga la respiración. Intenta relajarte. El tiempo de exposición será breve. El mismo proceso se repetirá para su otro seno.

Después de que se hayan radiografiado ambos senos, es posible que se le pida que espere hasta que el técnico verifique la calidad de las imágenes. Si las vistas no son adecuadas, es posible que deba hacerse una radiografía. Si las imágenes son claras, podrá vestirse y seguir con su día.

El procedimiento completo suele tardar menos de media hora. Un radiólogo estudiará las radiografías. Buscará evidencia de condiciones cancerosas o no cancerosas. Después de examinar las imágenes, el radiólogo enviará a su médico un informe escrito con los resultados de las pruebas.

Los posibles hallazgos incluyen cosas como depósitos de calcio, la mayoría de los cuales son benignos, y masas de bultos. También buscará tejidos distorsionados y áreas de densidad que aparezcan en un solo seno. Si el radiólogo nota cualquier área de preocupación en su informe, se recomendarán más pruebas, solo para estar seguro. Aproximadamente del 5 al 15 por ciento de las pruebas de mamografía van seguidas de más pruebas.

Si bien la mamograf√≠a es una muy buena manera de ayudar a determinar si el c√°ncer est√° presente o no, no es infalible. Los c√°nceres muy peque√Īos o los c√°nceres ubicados en un √°rea dif√≠cil de ver pueden no aparecer en la mamograf√≠a.

Una mamograf√≠a tampoco est√° exenta de riesgos potenciales. Durante la mamograf√≠a, estar√° brevemente expuesta a dosis bajas de radiaci√≥n. Aun as√≠, los beneficios de la mamograf√≠a superan con creces los posibles riesgos, especialmente para las mujeres mayores de 40 a√Īos.

Es posible que hacerse una mamograf√≠a no sea lo m√°s importante en su lista de cosas que le gusta hacer, pero sin embargo aumenta las posibilidades de longevidad de una mujer. La mamograf√≠a es una herramienta eficaz que podr√≠a salvar vidas. Esto se debe a que la detecci√≥n temprana sigue siendo la mejor defensa de la mujer en la lucha contra su enemigo n√ļmero uno; c√°ncer de mama.

Agregar un comentario

Su direcci√≥n de correo no se har√° p√ļblico. Los campos requeridos est√°n marcados *